POLLITO GRATINADO

30 MIN
Si buscas un plato que combine lo clásico con un toque especial, esta receta de milanesa de pollo es perfecta para ti. La milanesa de pollo es un favorito en muchas cocinas, y en esta versión Paisa, la complementamos con una rica salsa de tomate y nuestro queso mozzarella, creando un platillo que es tanto reconfortante como delicioso. Ideal para una cena familiar o para impresionar a tus invitados, esta receta fácil de seguir seguramente se convertirá en un clásico en tu hogar.

INGREDIENTES

  • 4 pechugas de pollo deshuesadas
  • Sal y pimienta al gusto
  • 1 taza de pan rallado
  • 1/2 taza de harina
  • 2 huevos
  • Aceite de oliva (para freír)
  • 1 taza de salsa de tomate
  • 1 taza de queso mozzarella Paisa rallado

PRODUCTOS PAISA

INSTRUCCIONES

  1. Condimenta las Pechugas de Pollo:

    Comienza sazonando las pechugas de pollo con sal y pimienta al gusto. Este paso es crucial, ya que la sazón adecuada realza el sabor del pollo. Asegúrate de cubrir bien ambas caras para que cada bocado esté lleno de sabor. Si deseas, puedes añadir hierbas secas como orégano o tomillo para darle un toque extra.
  2. Empana las Pechugas:

    Prepara tres platos: uno con harina, otro con huevos batidos, y el tercero con pan rallado. Pasa cada pechuga primero por la harina, asegurándote de cubrirla completamente. Luego, sumérgela en el huevo batido, permitiendo que el exceso gotee. Finalmente, cúbrelas con pan rallado, presionando ligeramente para que se adhiera bien. Este proceso garantiza que la milanesa tenga una costra dorada y crujiente al cocinarla.
  3. Fríe la Milanesa:

    En una sartén grande, calienta suficiente aceite de oliva a fuego medio. Una vez caliente, coloca cuidadosamente las pechugas empanizadas en la sartén. Cocina cada pechuga durante unos 4-5 minutos por lado, o hasta que estén doradas y crujientes. Este paso no solo sella los jugos del pollo, sino que también añade una textura deliciosa. Una vez cocidas, retira las milanesas de la sartén y colócalas sobre papel absorbente para eliminar el exceso de aceite.
  4. Agrega Salsa de Tomate:

    Precalienta tu horno a 180°C. Toma las milanesas de pollo y coloca una generosa cantidad de salsa de tomate sobre un lado de cada milanesa. La salsa de tomate no solo aporta humedad, sino que también añade un rico sabor que complementa perfectamente el pollo empanizado. Asegúrate de cubrir toda la superficie para una experiencia de sabor uniforme.
  5. Incorpora el Queso:

    Después de cubrir con salsa, espolvorea una buena cantidad de queso mozzarella Paisa rallado sobre la salsa de tomate. El queso derretido es lo que eleva esta receta a otro nivel. La combinación del queso fundido y la salsa de tomate es simplemente irresistible.
  6. Hornea la Milanesa:

    Coloca las milanesas en una bandeja para hornear y mételas en el horno precalentado. Hornea durante 10 minutos, o hasta que el queso esté gratinado y burbujeante. Este paso es crucial, ya que el horneado permite que todos los sabores se fusionen y el queso obtenga una textura perfectamente dorada.
  7. Retira del Horno:

    Con cuidado, saca la bandeja del horno utilizando guantes de cocina. La combinación de la salsa de tomate caliente y el queso gratinado crea una presentación hermosa y apetitosa. Permite que las milanesas se enfríen un poco antes de servirlas para evitar quemaduras.
  8. Sirve y Disfruta:

    Finalmente, sirve las milanesas de pollo gratinadas calientes. Puedes acompañarlas con una ensalada fresca o arroz para completar la comida. Disfruta de este delicioso plato, que no solo es una receta rápida y fácil, sino también una manera reconfortante de disfrutar de una receta paisa clásica.