CROQUETAS DE JAMON Y QUESO BLANCO

90 MIN
Disfruta de los ricos sabores de nuestras Croquetas de Jamón y Queso Blanco – al Estilo Paisa. Esta receta presenta una cremosa salsa bechamel infusionada con sabroso jamón serrano y suave queso blanco, ofreciendo el equilibrio perfecto entre textura y sabor. Ya sea que estés entreteniendo a tus invitados, cocinando para la familia o deseando un bocado reconfortante, estas croquetas siempre impresionarán. Fáciles de hacer y llenas de sabor, son el aperitivo o bocado perfecto. ¡Vamos a sumergirnos en la receta y a crear estas irresistibles croquetas de jamón y queso que a todos les encantarán!

INGREDIENTES

  • 2 tazas de bechamel
  • 220 gr de Jamón Serrano
  • 200 gr de Queso Blanco rallado
  • 600 gr de pan rallado
  • 3 huevos batidos

PRODUCTOS PAISA

INSTRUCCIONES

  1. Prepara la Salsa Bechamel

    Comienza mezclando la cremosa salsa bechamel con jamón serrano picado y queso blanco. Esta combinación crea un relleno rico y sabroso que será el corazón de tu receta de croquetas de queso. Asegúrate de que los ingredientes estén bien mezclados para lograr una consistencia suave.
  2. Forma las Croquetas

    A continuación, utiliza tus manos para formar pequeñas bolas con la mezcla. Busca tamaños uniformes, ya que esto asegura una cocción pareja. El tamaño de cada bola debe ser aproximadamente del tamaño de una pelota de golf para un bocado perfecto. Este paso es crucial para crear la textura ideal de tus Croquetas de Jamón y Queso Blanco - Receta Paisa.
  3. Reboza las Croquetas

    Después de formar las bolas, pasa cada una por pan rallado para crear una capa crujiente exterior. Luego, sumérgelas en huevo batido antes de volver a pasarlas por pan rallado. Este doble rebozado añade un crujido extra, haciendo que tus croquetas de queso sean aún más deliciosas. Una vez rebozadas, colócalas en una bandeja para el siguiente paso.
  4. Enfría las Croquetas

    Refrigera las croquetas rebozadas durante al menos 2 horas. Enfriarlas ayuda a que mantengan su forma durante la fritura, asegurando que no se desmoronen. Este paso también permite que los sabores se fusionen maravillosamente, mejorando el sabor general de tu platillo.
  5. Fríe hasta que estén Doradas

    Finalmente, calienta aceite en una sartén profunda y fríe las croquetas hasta que estén doradas. Esto suele tomar aproximadamente 3-4 minutos por tanda. Freírlas a la temperatura adecuada asegura que se vuelvan crujientes por fuera mientras permanecen suaves y cremosas por dentro.